Poco a poco, vuelve la rutina laboral que siempre conocimos. ¡Cuidado con tus oídos!
En la vida cotidiana y en muchos entornos laborales, existen niveles de ruido que pueden dificultar la actividad o causar daños irreversibles.
El ruido es uno de los riesgos laborales más presentes y menos considerados. Aproximadamente, un 30% de la población trabajadora está expuesta, en su entorno laboral, a niveles de ruido que superan los 85 dB. A ese nivel comienzan las dificultades de comunicación, aumenta la probabilidad de cometer errores y, por tanto, de sufrir accidentes de trabajo. También, se puede generar estrés y provocar pérdida de audición.
El ruido en el entorno laboral puede traer efectos auditivos negativos:
- La exposición a niveles sonoros elevados puede causar fatiga o pérdida de audición transitoria pero recuperable. Para volver a los niveles de audición normal podría tardar horas o días.
- La exposición repetida a elevados niveles sonoros puede producir lesiones irreversibles en el oído.
- La hipoacusia que alcanza frecuencias que intervienen en la comunicación oral de las personas, resultante de exposición prolongada a sonidos elevados, se considera sordera profesional.
La mejor manera de evitar daños en la salud auditiva en el entorno laboral es la prevención. Es importante evitar los ruidos innecesarios, pero cuando éstos son inevitables, es fundamental reducir al máximo el tiempo de exposición al sonido y usar las medidas de protección adecuadas para cada ocasión. También es fundamental someterse a revisiones auditivas periódicas.


