El verano es la época en la que se presentan infecciones de oído con más frecuencia, y pueden resultar muy dolorosas. El exceso de humedad, por los constantes baños en piscinas y playas, o la falta de la misma, por el abuso del aire acondicionado, puede ser una de las causas.
El mayor contacto con el agua y la humedad en esta época, provocan la proliferación de bacterias. Aunque los procesos infecciosos que ocasionan no suelen ser graves, pueden resultar muy molestos, y acabar por estropear las ansiadas vacaciones de verano.
Para evitar este tipo de problemas, es recomendable secar bien los oídos después de sumergirse y nunca introducir elementos dentro del conducto auditivo. Las personas que permanecen mucho tiempo en el agua, pueden usar sprays o gotas específicas para la limpieza.
Por otro lado, no es novedad que los aires acondicionados producen sequedad en el ambiente. Lo que tal vez no sepas, es que esto puede resecar la mucosidad en fosas nasales, garganta y oídos, dificultando su funcionamiento normal, y facilitándole el camino a las bacterias. Los cambios bruscos de temperatura también pueden afectar la salud auditiva.
Este tipo de efectos se previenen facilmente, poniendo la temperatura menor a 22°C y manteniendo la humedad con recipientes de agua o aparatos humidificadores.
Con esta información, ¡ya podés disfrutar de un verano sin interrupciones!


