Escuchar música es una actividad que le gusta a todo el mundo, y hacerlo en vivo es un verdadero placer. Sin embargo, como ya lo hemos explicado, estar expuesto a fuertes ruidos puede traer consecuencias negativas para nuestra salud.
Por eso queremos contarte qué hacer en esos casos para que disfrutar y cuidarse vayan de la mano.
Reducir la intensidad del sonido. En un concierto, estar más de un minuto escuchando música a más de 130 dB puede ocasionar daños. Por eso, lo que se recomienda es alejarse cada 15 minutos de la cercanía musical.
Identificar el origen del sonido. Es importante determinar dónde se encuentran los parlantes que amplifican el sonido, para lograr ubicarse lejos de ellos.
Utilizar tapones atenuantes. Es una forma de amortiguar el daño que puede provocar la música alta. Los tapones de prevención son confiables, discretos y de alta calidad.
Prestar atención. Cuando salimos del concierto, seguramente tengamos la sensación de escuchar un zumbido en el oído, pero si éste persiste por más de 24hs no dudes acudir a alguno de nuestros profesionales.
Si a pesar seguir nuestros consejos, sientes molestias o dificultades en tu audición contactate con nosotros por cualquiera de nuestras vías que con gusto te ayudaremos.


